Aitana González Santiago, alumna de 1ºBto. B del IES Chaves Nogales.

domingo, 29 de mayo de 2016

Ahora sí, acabamos.

Tras dos meses de trabajo sin cesar... ¡Hemos acabado el proyecto sobre el Siglo de Oro! Y aunque nos ha costado lo suyo, cabe decir que los resultados han sido mejores de lo que esperábamos. Me gustaría dejaros por aquí el trabajo de mi grupo, el Museo de las Ideas, ya que me siento orgullosa de cómo ha quedado nuestra web después de tantas horas dedicadas a ella. ¡Disfrutadla!






por Daniel Álvarez, Daniel Roca, Helena Campos, Mónica García y servidora.

¡Mi primera vídeo reseña!

En esta entrada os dejaré mi vídeo reseña sobre La ladrona de libros de Markus Zusak. Espero que la disfrutéis y que os animéis a leer el libro porque estoy segura de que no os dejará mal sabor de boca. ¡Todo vuestro!


domingo, 15 de mayo de 2016

¡Tertulia!

Como todos sabremos, para hoy debía entregarse una tertulia sobre la quema de libros con ciertos requisitos exigidos por nuestro querido (a veces no tanto) profesor Diego Bernal. Nos dejó realizar los grupos a nuestro antojo, mezclando clases y demás... Y al final mi grupo tenía nada más y nada menos que un alumno de cada bachillerato: Irene García, nuestra maravillosa editora de Letras y Humanidades; Daniel Álvarez, nuestro Sancho Panza del bachillerato tecnológico; Andrea de la Loza, nuestro aporte de Historia del bachillerato de Ciencias Sociales; y una servidora, Aitana González, del bachillerato biosanitario.

¿La mayor dificultad cuál fue? Pues coordinarnos. Hay que tener paciencia para grabar una tertulia en pleno mayo, con el final de curso a la vuelta de la esquina... Pero sinceramente, creo que ha valido la pena tanto esfuerzo y que el resultado ha sido increíble. Da gusto trabajar con compañeros así, además de la gran cantidad de risas que hubo entre toma y toma... Bueno, que no me enrollo más, ¡aquí tenéis nuestra tertulia!


lunes, 2 de mayo de 2016

España, el país de la picaresca.

Apostaría todo el dinero de mi vecino a que la gran mayoría de personas que lean esta entrada han intentado entrar al metro sin pagar en Feria. O que han tomado prestada la línea del Wi-Fi del vecino. Pero sin decírselo, claramente. ¿Qué me decís de las vueltas equívocas? Cuando faltan cinco céntimos bien que nos comemos al dependiente, pero si sobra... Ah, fallo suyo, no es nuestro problema. Lo queramos reconocer o no, somos así. Todo sea por ahorrarnos unos eurillos -o una millonada, ¿no, familia Pujol?-. Somos unos maestros de este arte. Ser pícaros se nos da de lujo, o al menos a la mayoría. Y lo mejor de todo es que nos enorgullece serlo, se lo comentamos al que está al lado en busca de aprobación, el típico "qué cabrón, no es listo ni ná el jodío, cómo lo sabe". Pero esto nos viene desde hace ya tiempo...
                    Imputados de la familia Pujol.                                          

Demos un pequeño salto hacia el Siglo de Oro. Si digo "novela picaresca", la respuesta es directa: el Lazarillo de Tormes. Lázaro, el pícaro por excelencia, el original. Este crío le enseñó los dientes a la literatura española puesto que su obra fue el inicio de la protesta por la injusticia social de este siglo, donde tanto la economía como la religión se encuentran en crisis. En el Lazarillo de Tormes se denuncia toda la realidad miserable de España que las novelas caballerescas intentan ocultar con tanto ímpetu pero... ¿Y en la actualidad? ¿La razón es la misma?



Emilio Botín, hijo del presidente del Banco
Santander. Leed esto por curiosidad.
Además de que es un rasgo nacionalizado, en cualquier parte del mundo se nos conoce principalmente por la picaresca. Solo que la diferencia con el Siglo de Oro es que hoy en día no se engloba a una sola clase social, sino que tanto ricos como pobres hacen uso de esa característica. ¿Por qué? En mi opinión, solo hay dos razones: necesidad o avaricia. Y creo firmemente que todos sabemos a quién ligar cada término, pero pongamos ejemplos para verlo bien claro. Si observamos a una familia afectada por la crisis, donde los padres no han contraído matrimonio y éstos no le ponen al niño el apellido del padre para poder recibir alguna ayuda o subvención, ¿creéis que es necesidad o avaricia? Si os ha sorprendido el caso por ser extremo... No sois conscientes de la cantidad de veces que pasa en España para poder escolarizar a críos en colegios concertados e incluso para obtener las llamadas "becas comedor". Y si un banquero crea una cuenta en un paraíso fiscal para no pagar impuestos en España, ¿creéis que es porque tiene una mala situación a causa de la crisis? Yo no creo que Botín tuviese ese problema...

Miguel Ángel Revilla,
Presidente de Cantabria.
Como en todas las películas, tiene que haber alguno más bueno que otro. ¿Somos todos pícaros o hay algún quijote suelto por España? Puede ser, depende de nuestro punto de vista. Desde el mío, un quijote es una persona que lucha por los ideales que nos quedan. No tienen por qué ser perfectos ni totalmente honrados, me basta con que tengan sus ideas claras y que no actúen por avaricia y solo por beneficio propio. Entre los quijotes se destacarían a las personas íntegras, como por ejemplo Miguel Ángel Revilla, pero esto es solo cierto para sus incondicionales. Porque como todo político, tiene enemigos íntimos que lo acusan de traidor y oportunista -véase Revilla: Políticamente incorrecto de Virginia Drake-. A estas alturas de la entrada, es triste darse cuenta de que es mucho más fácil nombrar pícaros que quijotes, pero creo que la razón de esto es que a "los de arriba" no les interesa que existan e intentan sobornarlos para conseguir cambiarlos de parecer y seguir disfrutando de sus fraudes. Típica hazaña española. A todo esto, me gustaría hacer una pequeña recomendación, 100 años de perdón con los fantásticos José Coronado y Luis Tosar, que si conocéis el refrán sabréis más o menos por dónde van los tiros. La recomiendo para haceros pensar y que respondáis... ¿Hay quijotes en la película o todos son pícaros?

Dicho esto, mi profesor quiere que nos hagamos esa misma pregunta sobre nosotros mismos... Y yo no sé qué decirle. Pero si todo lo que he dicho antes no es así, a mi pobre vecino lo he dejado a dos velas... Pobre. Ya le enseñaré a saltarse el metro como Dios manda.

jueves, 28 de abril de 2016

De pícaros y caballeros... Tarea 3.

Muchos se preguntarán cuánto más durará este proyecto... Pero llegados a este punto, creo que empezamos a ver la luz al final del túnel.

Y bien, para esta tarea se nos pedía leer dos textos. Uno de ellos relacionado con los pícaros, en concreto el Tratado III del Lazarillo de Tormes; y por otro lado, nos encontramos con un capítulo de El Quijote, donde se liberan a los galeotes. Ya leídos y comprendidos, es el momento de contrastarlos. ¿Para qué? Para ver hasta qué punto eran diferentes los pícaros y los caballeros. Y sin más dilación, procedemos a ello:

Lázaro, Lázaro... su tercer amo no resultó ser como su apariencia decía. Escudero de buen porte, pero siquiera podía llevarse una migaja de pan a la boca. Durante el capítulo vemos cómo el pícaro ejerce su trabajo ansioso por dejar de pasar hambre y llevado al límite de mendigar comida, mientras que su amo sale y entra con las manos vacías a la lúgubre casa. Buen día, Lázaro descubre que el nivel de pobreza de su amo es comparable al suyo, ya que ni para pagar un alquiler tenía. Juntos hablan y el escudero planta firmemente su postura honrada. No se permite a sí mismo ni robar ni montar escándalo, por tanto prefiere no comer por días que tener una etiqueta negativa.

En el capítulo de Don Quijote, vemos cómo su locura y su afán heroico trastoca toda la realidad y libera a unos galeotes desagradecidos los cuales lo acaban apedreando... Bueno, a él y al pobre de Sancho, temeroso de que la Santa Hermandad pudiese atraparlos. Volviendo al hidalgo y a su hazaña, éste se enfrenta convencido a los cuatro guardias que guiaban a los presos a las galeras. Creemos que esto se debe a que, además de que le falta un tornillo o dos, ve en ellos inocencia e injusticia ante un supuesto castigo que ellos no merecen a
frontar. O eso cree. Por esa misma razón, los manda al Toboso para que le cuenten a su amada Dulcinea el gran caballero que es.


¿Conclusiones? Bastante obvias. Despreciando las situaciones específicas de cada uno, resulta que Lázaro es el pícaro por excelencia de la Literatura española. Y Don Quijote es el caballero chiflado perfecto, y lo seguirán siendo por mucho tiempo... Todo el tiempo que esté presente la buena literatura en la actualidad.





"Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía. Si no justicia..."


martes, 26 de abril de 2016

Poemas y algo más.

En este apartado se nos pedía estudiar con más detenimiento la mejor poesía escrita en castellano y para ello dividimos el trabajo en dos tareas.

La primera tarea consistía en "curar" los tópicos. ¿Y esto qué quiere decir? Que debemos explicar los diferentes temas encontrados en el Renacimiento y el Barroco, tales como el amor y la belleza femenina, el pesimismo por el paso del tiempo... Y en mi caso, explicaré la sátira y la burla. Se nos pedía analizar cada tema asignado a cada integrante del grupo y subirlo a una plataforma digital como Twitter. Limitándonos en los 140 carácteres, debíamos explicar el tópico de forma clara y directa y posteriormente recopilar todos los tweets en Storify. He aquí el resultado de mi trabajo:







Para la segunda tarea, se nos pedía comparar los poemas del Renacimiento con los del Barroco desde una tabla vía Drive. Para ello, se requería realizar el cuadro comparativo, eligiendo entre tres parejas de poemas y analizar las diferencias entre una de éstas.

En mi caso, me decanté por la pareja relacionada con el mito de Apolo y Dafne, siendo los poemas A Dafne ya los brazos le crecían de Garcilaso de la Vega y A Apolo, siguiendo a Dafne de Quevedo.
Ambos textos son sonetos y tratan el mismo tema mitológico, pero, ¿qué los diferencian? Claramente, se ve el cambio de renacentista a barroco por el uso de la sátira y la burla como subtema en el poema de Quevedo. Esto se debe a lo que ya sabemos sobre el conceptismo, del cual era el principal representante, y su afán por ridiculizar el culteranismo. En cambio, Garcilaso usa un tono más serio y emotivo, e incluye como subtema el amor y la belleza femenina reflejado en las descripciones y metáforas que acompañan la transformación de Dafne.
Una vez expuesto lo principal, hablemos del uso de las palabras y recursos literarios en cada uno de los poemas. Se aprecia perfectamente que Garcilaso hace un mayor uso de los adjetivos mientras que en el poema de Quevedo escasean e incluso podríamos decir que están casi ausentes. Los recursos literarios son muy usados y cabe destacar el exceso del uso del hiperbaton y de los juegos verbales en el poema barroco, tan caracteríticos de Quevedo. Las metáforas se observan en ambos casos, como al referirse a Dafne como la canalla o como al comparar sus cabellos con el oro oscurecido. Sin embargo, el uso del resto de recursos es completamente diferente ya que la finalidad de cada autor es opuesta.
En mi opinión, gracias a la comparación de los dos poemas hemos podido ver las diferentes vías de interpretación de este mito en concreto. Garcilaso nos hace ver los rasgos renacentistas en su poema y su sentimiento tan intenso ante la huida, y Quevedo con su gran ironía y su tono burlesco nos adapta la historia a su actualidad, haciendo ver a Dafne como una prostituta.
Para concluir, creo que se ha reflejado bastante bien esta diferencia entre la lírica barroca y la lírica renacentista dejando claras las características de cada una.








viernes, 11 de marzo de 2016

Disección de un ojo de vaca.

Me gustaría compartir en este blog el siguiente vídeo, realizado por una servidora para una nueva asignatura de este curso, Anatomía Aplicada. En él mostraré la práctica de laboritorio sobre la disección de un ojo de vaca. Espero que lo disfrutéis:



                                                                                                                                                          Sobre todo tú, Diego.